martes, 20 de septiembre de 2011

Cigüeñuelas, Top Models en la Charca.





De nuevo tengo que aclarar lo extraño del título, pero como en el caso de los Alcaravanes, a veces relaciono algunas aves (que no a todas) con determinados personajes, ya sean de dibujos animados o de la vida real. Aunque reconozco que no siempre hice este tipo de comparaciones (aunque en alguna ocasión pudiera haber pensado en alguien), fue un descubrimiento de la época en que mis hijos eran pequeños y les mostraba algunos animales, bien en fotografías o en la vida real. Era frecuente que de forma inocente y expontánea compararan algunas aves con el mundo que conocían: los dibujos animados: el Correcaminos, el Coyote, el Diablo de Tasmania, Bug Bunni… y yo empecé a hacer lo propio con los personajes de un mundo más amplio. De ahí que en este caso compare a las bellas y esbeltas Cigüeñuelas con las top models que desfilan por las pasarelas de la moda. Si a alguien no le gusta la comparación, lo siento, pero he de aclarar que en la misma no hay connotaciones peyorativas de ningún tipo para nadie sino todo lo contrario, y por supuesto lo único que pretendo con esta y otras comparaciones es aportar una nota de humor en este mundillo de la fotografía y de las aves, y exponer algo diferente a la “seriedad” que nos caracteriza a los ornitólogos.
Hechas estas aclaraciones, que espero sirvan para futuras ocasiones, comencemos a hablar un poquito de estas singulares aves:



Nuestra “Cigüeña en miniatura”, a simple vista, puede dar la sensación de ser un ave que lucha por mantener el equilibrio, pero basta que observemos sus gráciles y elegantes movimientos para darnos cuenta que nuestras suposiciones iniciales eran totalmente erróneas.



Huésped habitual de charcas y otros cursos fluviales con orillas someras, gracias a sus largas patas puede alimentarse en aguas algo más profundas que el resto de aves limícolas, aprovechando así una franja de terreno de forma casi exclusiva.
Su alimentación se basa sobre todo en gusanos, pequeños moluscos, insectos, larvas y algún que otro pequeño anfibio, que atrapan durante su continua tarea de escudriñar las orillas poco profundas.



Puede localizarse tanto en Norteamérica como en Asia y por supuesto en Europa, estando presente en la mayor parte de la Península Ibérica. Aunque goza de protección, no es un ave que escasee demasiado, y por tanto podemos encontrarla en la mayor parte de marismas, charcas y otros cursos fluviales con orillas despejadas de vegetación y poca profundidad de las aguas.





Construye su nido junto a las orillas; a veces, si sospecha que puede haber una crecida de las aguas, lo instalan sobre un pequeño promontorio a base de materia vegetal. Otras en cambio depositan los huevos directamente en una pequeña depresión practicada en el suelo a corta distancia del agua. Todo parece depender de las experiencias previas en el lugar.






Protegen sus nidos empleando distintas estrategias. La primera consiste en jugar al despiste, e intentar conducir al intruso lejos del nido. Si la astucia falla, llega la fase agresiva, en la que darán vueltas en círculo emitiendo su grito de alarma, al tiempo que practicarán vuelos rasantes con la intención de intimidar.



Si tuviéramos que buscar una única palabra para resumir las características de cada ave, la correspondiente a la Cigüeñuela, indiscutiblemente seria: ELEGANCIA.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Sisones en verano


Macho de Sisón que va perdiendo los característicos colores primaverales.


Durante los meses estivales los sisones suelen desaparecer de sus tradicionales lugares de reproducción, avandonando la territorialidad propia del periodo reproductor, agrupándose y haciéndose gregarios. Durante este tiempo su dieta sigue siendo predominantemente insectívora, pero siempre que tienen la posibilidad de complementarla con brotes vegetales, aprovechan la ocasión. Las tablas de Alfalfa, siempre que se hallen en terrenos propicios (zonas llanas y desarboladas), aunque tengan unas dimensiones reducidas, se convierten en su destino ideal durante los meses cálidos y buena parte de la invernada. Los tiernos brotes, con abundante agua en su interior, ayudan a mitigar el calor y complementan una dieta altamente proteica, preparando su aparato digestivo para el cambio al alimento invernal, basado sobre todo en semillas.
Más imágenes en mi web: www.bionaturfoto.es


Estiramiento




Hembra comiendo



Grupo



Grupo







jueves, 4 de agosto de 2011

Alcaravanes: los reyes de la charca.



Soy consciente que el título puede dar lugar a confusiones, y por eso comienzo aclarando las cosas: con lo de “reyes” no me refiero a las connotaciones que tal palabra suele llevar aparejadas, como poderío, dominio, autoridad o fuerza. No. Me estoy refiriendo más bien a otros aspectos como energía y vitalidad, y sobre todo al hecho de que sus a frecuentes movimientos erráticos, alternados con grandes momentos de calma, y hasta sus bufonadas momentáneas, los convierten en protagonistas indiscutibles para el fotógrafo que apostado junto a la charca, en el interior del hide, pasa como puede las largas horas de la tarde veraniega, mitigando el sofocante calor a base de agua y sudores.




Pueden ser muchas las aves que acuden a la charca para saciar su sed, desde las de pequeño tamaño como Cogujadas, Terreras o Calandrias, hasta otras mayores como Perdices o Sisones. Desde las más vistosas y desconfiadas como Gangas y Ortegas hasta las majestuosas Avutardas. Desde las que nos entretienen durante horas como Andarríos y Chorlitejos, hasta las que llegan de forma súbita y se marchan de igual manera como Aguiluchos Cenizos. Desde las silenciosas Canasteras a las bulliciosas Cigüeñuelas y Garcillas. Todas estas aves pueden ponerse delante de nuestro teleobjetivo cualquier tarde de verano en La Serena y hacernos pasar muy buenos ratos, pero cuando la tarde avanza y llegan los Alcaravanes, generalmente un poco antes de la caída del sol, son estas aves las que acaparan nuestra atención, a los que nos entregamos por completo, y los que dejan en nuestra memoria el último recuerdo de la jornada.



Aunque su plumaje no es para nada llamativo, otras características anatómicas compensan lo discreto de este, como son sus grandes ojos de color amarillo, su pico largo y fuerte de color negro y amarillo en la base, sus largas patas también amarillas, y en general una fisonomía esbelta inconfundible, que unida a sus súbitos correteos momentáneos, nos recuerda al rebelde correcaminos de los dibujos animados.
Otra de las facetas que sorprende en el Alcaraván son sus hábitos crepusculares. Son aves que intentan pasar la mayor parte del día inadvertidas, valiéndose para ello tanto de su plumaje críptico como de la inmovilidad; pero cuando el sol está bajo en el horizonte, entran en movimiento, y cuando las sombras empiezan a reinar desarrollan todo su potencial, emitiendo una gran cantidad de sonidos que alegran las noches del llano.
Aunque es un ave típica de los llanos desarbolados no selecciona hábitats específicos en los que desenvolverse, y por tanto puede vérsele tanto en llanuras con vegetación herbácea como de tipo arbustivo (retamares, aulagares, brezales) siempre que estos no sean demasiado densos. También frecuenta olivares, viñedos incluso dehesas aclaradas. En algunos llanos que han sido forestados se les sigue viendo entre árboles que alcanzan una altura de más de dos metros. Incluso hay citas de nidificación en playas. En otra ocasión hablaremos de los nidos y la reproducción en general, que como es obvio son cuestiones que se alejan de mi intención de mostrar su comportamiento en las charcas durante el verano.



Lo habitual es que si durante el día vemos algún Alcaraván, este no esté solo, sino que forme parte de una pareja. Si es durante la Primavera tardía o el Verano, es posible que veamos cuatro juntos (más raramente tres), ya que se trata de la pareja más los hijos jóvenes, los cuales presentan un plumaje similar al de los adultos. Sin embargo conociendo los lugares precisos, y a una distancia prudencial, es posible ver importantes concentraciones de estas aves que pasan las horas diurnas descansando, en lo que podríamos llamar “descansaderos”, porque no son realmente dormideros, ya que son lugares en los que estas aves pasan la mayor parte del tiempo en quietud, pero no se les observa durmiendo. ¿Cuándo lo harán?



Por lo que respecta a su alimentación, esta la componen sobre todo lombrices de tierra, insectos (en La Serena principalmente ortópteros) y larvas de diferentes coleópteros. Una dieta bastante hidratada, aunque las temperaturas de 40º y superiores que se dan en Extremadura durante el verano hacen necesario el consumo de agua adicional, no sólo para evitar la deshidratación sino para refrescarse.
Las últimas luces del día se retiran. La noche comienza a campar con toda su plenitud. Es imposible hacer fotografías decentes y decidimos que ha llegado el momento de abandonar el hide de la charca. Sin embargo los Alcaravanes siguen con sus correteos, sus movimientos oscilantes de cabeza, sus gritos y su combinación de ajetreo y reposo. Nos vemos obligados a quedarnos un poco más… pero resulta divertido.

domingo, 24 de julio de 2011

Exito en el Primillar de ANSER




Primillar en obras.

En el año 2005 la asociación ANSER puso en marcha un programa de actuaciones encaminadas a la protección del Cernícalo Primilla (Falco naumanni) y de la Carraca (Coracias garrulus) en Extremadura. Con una duración inicial de cinco años, el citado programa preveía una serie de actuaciones como el censo exhaustivo de ambas especies, acondicionamiento de colonias con problemas, construcción de varios primillares, colocación de cajas nido en tendidos eléctricos, educación ambiental, estudio de los beneficios colaterales para otras especies, seguimiento a largo plazo de las poblaciones, etc.

Primillar en obras.


Aspecto exterior acabado.
Ese primer año se desarrollaron parte de las primeras acciones previstas (en concreto la construcción del primer primillar y algunas actividades de educación ambiental), con el apoyo económico de la Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, que subvencionó el 70% del primer proyecto. Sin embargo en los años siguientes hubo que suspender la realización de nuevas actuaciones por falta de fondos, debido en gran parte a la pérdida de interés en el programa por parte de la Dirección General de Medio Ambiente. Nuestra asociación no podía asumir en su totalidad los gastos del programa.
Aún así creemos que las actividades de educación ambiental dieron importantes frutos, y sobre todo, la construcción del primillar a finales de 2005 permitía que, aunque de forma reducida, el programa pudiera continuar por tiempo indefinido, con la asunción de los gastos a cargo de ANSER.


Llegan las cajas nido.


Interior.


Colocación de cajas nido.


Cajas nido en su lugar.


Nido de Carraca.


Nido de Cernícalo Primilla.

La creación del primillar mostró desde un principio la valía del proyecto, pues a los pocos meses de su construcción ofrecía los primeros resultados positivos. Y es que en 2006 ya había más de diez parejas de Estornino y una de Carraca nidificando con éxito en el flamante edificio.
El éxito se confirmó en 2007, cuando además de 14 parejas de Estornino nidificó también la pareja de Carraca, y por primera vez 3 parejas de Cernícalo Primilla, repitiéndose los mismos datos en 2008.
En 2009 el número de parejas reproductoras de Cernícalo Primilla aumentó a 4, observándose una de Cernícalo Común que no llegó a reproducirse, además de la habitual de Carraca y más de 15 de Estornino.
En 2010 continuó el aumento de parejas de Primilla, llegando este a 5, además de la pareja de Carraca y de las habituales de Estornino.
Pero el gran éxito se ha producido en el presente año con la reproducción de 11 parejas de Cernícalo Primilla, 1 pareja de Cernícalo Común, 1 pareja de Carraca y 17 parejas Estornino, además de los intentos por parte de una pareja de Abubilla y otra de Mochuelo.
El éxito obtenido con las limitadas actuaciones desarrolladas hasta el momento pone de manifiesto las posibilidades del programa de conservación inicial, y esto debería ser suficiente como para que la actual Dirección General de Medio Natural se planteara la continuidad de su financiación, sobre todo por los resultados que a largo plazo puede ofrecer.
De momento ANSER continúa ocupándose del mantenimiento del edificio, de la vigilancia del mismo y del control de las aves que lo utilizan para nidificar.

jueves, 21 de julio de 2011

Estorninos, genio y figura.



En mis primeros intentos por fotografiar al Cernícalo Primilla (allá por los tiempos de las diapositivas) tuve mi primer contacto directo con los Estorninos, quienes desde un principio me proporcionaron gratos instantes de entretenimiento con sus constantes idas y venidas a lo largo y ancho de aquel deteriorado tejado. No obstante, unas horas después, mi interés se había centrado exclusivamente con los cernícalos, y la atracción inicial por los Estorninos había finalizado. Hasta confieso que llegaron a fastidiarme un poco.
Hoy, casi veinte años después, tengo en mi archivo cientos de imágenes de Estornino, aunque ninguna de ellas fue buscada de forma exclusiva, es decir, en las jornadas en las que las tomé no perseguía a estas aves de forma exclusiva, pues mi objetivo eran el conjunto de aves urbanas que frecuentan los tejados, pero tras todo este tiempo tengo la convicción de que fueron quienes más entretuvieron mis momentos de espera, quienes más me sorprendieron por distintas las distintas causas que más adelante cuento, y los únicos que en más de una ocasión me hicieron reír, al tiempo que son los que más admiración han provocado en mi. Hoy puedo asegurar que he aprendido a valorar en su justa medida la valía de estas pequeñas aves que para muchos pasan inadvertidas y hasta pueden ser consideradas como “un coñazo”.





Se puede decir que son la contraposición de lo que busca un fotógrafo de aves: no son una especie ni exótica ni rara, en apariencia la monotonía de su plumaje completamente negro no llama la atención, y por si fuera poco, debido a su abundancia, son de esas aves que todos “dejamos para otro día”, y con ese “dejar” pueden pasar años sin que las dediquemos una mínima parte de nuestro tiempo. Sin embargo basta dedicarles una jornada fotográfica, que puede compartirse con otras aves como Cernícalos, Cigüeñas y Gorriones (de los que hablaremos otro día) y hasta Caracas o Abubillas, para descubrir un montón de cosas nuevas, todas ellas interesantes, y que a buen seguro (como en mi caso) nos conducirán a admirarlos y apreciarlos.





A pesar de su reducido tamaño defienden su nido a ultranza frente a posibles intrusos mucho mayores como Palomas, Cernícalos y hasta Carracas. De hecho son los únicos que hacen frente a estas últimas, algo a lo que ni siquiera los cernícalos se atreven, aunque en su caso más por cuestiones de defensa del nido que por mera territorialidad. Los enfrentamientos con Carracas suelen consistir en persecuciones en vuelo, ataques en los posaderos y muy raramente peleas directas; por tanto es extremadamente difícil estar en el lugar apropiado para observar una de estas peleas y mucho más aún para llegar fotografiarlas. Sin embargo yo he tenido la ocasión de observar un video realizado por un fotógrafo alemán, y desde entonces no pierdo la esperanza de conseguir imágenes tan impactantes como las que vi durante casi un minuto de fotogramas: un Estornino, con una increíble rapidez de movimientos propinó toda clase de picotazos a una Carraca mientras la agarraba con sus patas, y cuando esta reaccionó, consiguió incorporarse, y se dispuso a una pelea en la que a todas luces hubiera ganado, el Estornilo huyó sin recibir un rasguño. En otra ocasión tuve la “desgracia” de que la pelea tuviera lugar en el techo del hide en el que me encontraba; no pude ver gran cosa, pero a mi parecer el Estornino empleó la misma estrategia anterior. Seguiremos intentándolo.
A corta distancia y con la luz apropiada la monotonía de su plumaje negro queda en el olvido, sobre todo durante la parada nupcial, cuando las plumas exhiben todos sus brillos, con frecuentes irisaciones verduzcas, al tiempo que el colorido de pico y patas es mucho más intenso.





Una de las cosas que más me ha impresionado durante este tiempo ha sido su capacidad como trabajadores infatigables, tanto para la construcción del nido como para el aporte de presas, lo que sin lugar a dudas es la clave fundamental para su gran éxito reproductivo. El aporte de pastos y plumas que conforman el nido se adapta a las dimensiones del interior de la cavidad que eligen para este, y ello puede suponer desde sólo unos centenares de centímetros cúbicos hasta varias decenas de miles. En el Primillar de ANSER se reproducen habitualmente en torno a 15-20 parejas, y cada año, con la limpieza de las cajas nido, el volumen de pastos y plumas (entre las que encontramos hasta de Avutarda) supone un montón de más de un metro de altura. Por lo que respecta al aporte de presas, este es continuo durante los dos, con frecuencia tres, y muy raras veces hasta cuatro veces que cada pareja se reproduce cada año. Aunque entre las presas predominan los insectos, larvas y lombrices (casi siempre en considerables cantidades), los Estorninos no desdeñan presas mayores como lagartijas o escolopendras, como tampoco otras cebas de origen vegetal, sobre todo en días de mal tiempo cuando los insectos escasean: aceitunas (uno se pregunta dónde las consiguen en pleno mes de Mayo) moras, ciruelas, higos, …



Pero si hay algo en lo que los Estorninos destacan es en la imitación de sonidos. Son capaces de imitar a casi de todo tipo de aves: Alondras, Archibebes, Trigueros, Cogujadas, Buitrones, Jilgueros, Totovías, y hasta Carracas. Aunque lo más sorprendente que escuché fue la imitación magistral no de un ave, sino del sonido de una Nikon D2X, … tanto a disparos como en ráfagas.

miércoles, 13 de julio de 2011

Abubilla



Después de años fotografiando a las Abubillas en un mismo emplazamiento, y a pesar de que cada año colocábamos nuevos posaderos, la pasada temporada (año 2010) localizamos dos nuevos nidos que empezaron a utilizarse ese año de forma simultánea. Los resultados fueron buenos, y como en el caso anterior, la variabilidad de posaderos así como en el fondo (unas veces arado, otras con hierbas, otras con flores, ...) hacían que fuera difícil conseguir imágenes exactas, lo que asegura el mantenimiento de estos nuevos sitios durante algunos años más. Pero además, a principios de la presente temporada el amigo Agustín me sorprendió con un nuevo nido que ha tenido una gran aceptación, y que por lo tanto no me he querido perder. Aquí presento algunos resultados de los muchos conseguidos en las dos tardes que pasé en el hide.











jueves, 7 de julio de 2011

Mochuelo, ave del año según SEO

Este año, en el que SEO designo al Mochuelo como su "ave del año" me propuse preparar un hide desde el que hacer algunas fotos de estas simpáticas aves, tanto para completar lo que tenía en archivo, como para satisfacer las peticiones de algunos fotógrafos que usan los hides de ANSER y que demandaban esta especie. Para ello elegimos un lugar apartado, en el que una pareja de Mochuelos habitualmente se reproduce en el interior de un montón de piedras. Los primeros días (finales de Marzo) los resultados fueron buenos, y ello nos animó mucho, pero después de unas semanas, la pareja empezó a faltar algunos días y terminaron desapereciendo de la zona. Temíamos, como siempre, haber producido una molestia, a pesar de que también como siempre habíamos tomado las medidas necesarias para evitarlo, pero en fin, así estaba la cosa: el hide estaba allí, pero los Mochuelos no entraban.
Con el tiempo, ya a finales de Abril, mi amigo Agustín pasó una tarde para observar desde una distancia apropiada... y el Mochuelo había vuelto. He aquí mi oportunidad, me dije, y una tarde me entré en el hide. Aquí muestro algunas de las imágenes que tomé. Me gustaría disponer de tiempo para escribir algo más sobre la especie, pero hay otras aves (los Aguiluchos) que estos días me traen loco. Así es que otra vez será.











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