miércoles, 13 de julio de 2011

Abubilla



Después de años fotografiando a las Abubillas en un mismo emplazamiento, y a pesar de que cada año colocábamos nuevos posaderos, la pasada temporada (año 2010) localizamos dos nuevos nidos que empezaron a utilizarse ese año de forma simultánea. Los resultados fueron buenos, y como en el caso anterior, la variabilidad de posaderos así como en el fondo (unas veces arado, otras con hierbas, otras con flores, ...) hacían que fuera difícil conseguir imágenes exactas, lo que asegura el mantenimiento de estos nuevos sitios durante algunos años más. Pero además, a principios de la presente temporada el amigo Agustín me sorprendió con un nuevo nido que ha tenido una gran aceptación, y que por lo tanto no me he querido perder. Aquí presento algunos resultados de los muchos conseguidos en las dos tardes que pasé en el hide.











jueves, 7 de julio de 2011

Mochuelo, ave del año según SEO

Este año, en el que SEO designo al Mochuelo como su "ave del año" me propuse preparar un hide desde el que hacer algunas fotos de estas simpáticas aves, tanto para completar lo que tenía en archivo, como para satisfacer las peticiones de algunos fotógrafos que usan los hides de ANSER y que demandaban esta especie. Para ello elegimos un lugar apartado, en el que una pareja de Mochuelos habitualmente se reproduce en el interior de un montón de piedras. Los primeros días (finales de Marzo) los resultados fueron buenos, y ello nos animó mucho, pero después de unas semanas, la pareja empezó a faltar algunos días y terminaron desapereciendo de la zona. Temíamos, como siempre, haber producido una molestia, a pesar de que también como siempre habíamos tomado las medidas necesarias para evitarlo, pero en fin, así estaba la cosa: el hide estaba allí, pero los Mochuelos no entraban.
Con el tiempo, ya a finales de Abril, mi amigo Agustín pasó una tarde para observar desde una distancia apropiada... y el Mochuelo había vuelto. He aquí mi oportunidad, me dije, y una tarde me entré en el hide. Aquí muestro algunas de las imágenes que tomé. Me gustaría disponer de tiempo para escribir algo más sobre la especie, pero hay otras aves (los Aguiluchos) que estos días me traen loco. Así es que otra vez será.











sábado, 18 de junio de 2011

Unos Elanios















Después de tanto timepo sin subir nada nuevo, soy consciente de la necesidad de enseñar por lo menos algunas fotos. El agotador trabajo en la campaña de conservación de aguiluchos en La Serena me impide escribir un artículo como quisiera, pero por lo menos dejo estas fotos de Elanio que tomé en los primeros días de Mayo. Sólo añadir que el Elanio de las fotos es el macho y está fotografiado en sus posaderos habituales durante el tiempo que su compañera se dedicaba a incubar. En estos días ya han terminado la reproducción con gran éxito, y en la zona pueden verse un total de 5 Elanios: los dos adultos más tres jóvenes. Todo un éxito.

jueves, 21 de abril de 2011

Un día de Avutardas 7 de 7

El pasado sábado día 9 de Abril, disfruté de una sesión de Avutardas aunque casi, casi fue por obligación. Digo esto porque, a pesar de programar con tiempo el día de entrada a los hides en fin de semana (cuando más demandados están) y cuando el lleno estaba asegurado, en el último momento (el día anterior y por diferentes causas, entre las que se hallaba el éxito previo) se descolgaron nada menos que cuatro fotógrafos, y sin tiempo material para avisar a nadie o casi nadie, tanto por motivos de distancia como de los planes de cada cual, me vi en la “cuasi obligación” de hacer una entrada, junto a otros dos buenos amigos a los que por cercanía sí era medianamente factible avisarles en cuestión de horas. Aún así, quedó un hide libre.

Como siempre que entro, voy o bien al hide que los demás dejan libre (cuando hay preferencias), o bien al último al que se accede, después de dejar a los demás en un recorrido lo más corto posible. Y esta vez me tocó el único hide que no había utilizado.

Retrato de macho. 500 mm. + 1.4 y recorte de un 20% para reencuadrar.


Después del madrugón correspondiente, del viaje en plena noche, del acceso a los distintos hides en total oscuridad, me tocaba acceder al mío. El recorrido se me hizo eterno, y creo que no sólo por la distancia (es el más alejado de todos) sino por haber tenido que acompañar previamente a los demás, y, como no, por las dudas que te asaltan sobre la idoneidad del sitio, la entrada de forma tan precipitada sin haber tenido tiempo de madurarlo, la obsesión por acceder al hide en total oscuridad, las cosas que dejas sin hacer para pasar 15 horas inciertas en menos de dos metros cuadrados, …
Por fin a las 6:45 estaba en el hide. Dejé las cosas desparramadas por el suelo de cualquier manera, me senté en la silla y, siguiendo las normas de no encender luces, cerré los ojos e intenté relajarme hasta que las primeras luces del día me permitieran preparar el equipo. Dormir, imposible, por supuesto. Y como todo llega, en torno a las 7:40, media hora antes de la salida del sol, ya podía ver algo y me puse manos a la obra organizando el espacio y montando cámara y teleobjetivo sobre el trípode. Es frecuente que me pregunten qué ventana usar al principio, y mi respuesta es siempre la misma: yo no uso ninguna; monto la cámara y el tele, y los dejo sobre el trípode en espera de lo que venga; un pequeño hueco en cada ventana para mirar bien por todos los alrededores, y cuando se vea venir una Avutarda ya habrá tiempo de usar la ventana que sea, eso si, nunca sacar el tele para enfocar directamente a un ave que se acerca; mejor se la espera por el lateral por el que va a pasar.

Macho en plena exhibición, y hembra a lo suyo... algo bastante habitual.


Empieza la espera. Das un repaso mental a un montón de cosas: la familia, el trabajo, las cosas pendientes de hacer, proyectos, éxitos, fracasos, Fukushima, Garoña, Almaráz… Mejor algo más positivo: tu familia, que una jornada más está sin ti. ¡Ya te vale! Hombreeeee, he dicho más positivo: tus hijos, ya en la universidad y bachillerato respectivamente; pero si parece que ayer mismo aprendieron a caminar. Si eran unos retacos cuando iniciamos esta aventura de los hides y hasta se venían contigo durante las largas horas de observaciones ¡cómo pasa el tiempo! Miras las paredes de piedra del hide, los marcos de las ventanas, la multitud de piedras entrelazadas algunas con argamasa, otras sin ella, la puerta metálica (por cierto, este año nos robaron dos antes de iniciar la temporada) ¡vaya acémilas que hay por ahí! Cuantos recuerdos de los días en los que construimos los hides, de las mejoras que poco a poco se fueron haciendo, de los buenos y malos ratos pasados en el interior de algunos. Con el tiempo van apareciendo empresas y particulares que ofrecen hides para distintas especies, y algunos ofrecen un confort digno de elogio; no era esa la situación hace 14 años cuando unos locos de una asociación conservacionista iniciamos esta aventura. Está claro que no son válidas las comparaciones, sobre todo si se refieren a hides de especies en medios forestales o de montaña, donde es posible camuflarlos más fácilmente entre la vegetación o entre rocas; aquí el espacio es totalmente abierto y el único camuflaje lo suponían pequeñas edificaciones de piedra en forma de media luna, que construyeron antaño los pastores para protegerse de las inclemencias del tiempo. En su día pensamos que con cerrar el semicírculo se podrían conseguir grandes aproximaciones,… y estábamos en lo cierto. Luego se probó con un hide de madera y más tarde con otro, y finalmente otro más, que sumados a los 4 de piedra hacen un total de 7 las plazas disponibles. Las dimensiones de unos y otros, aun siendo suficientemente holgadas para una persona, no permiten lujos,… ni lo pretendemos. Como precursor de esta actividad y director de la misma, yo entiendo que lo importante es que cumplan su cometido, y esto lo hacen a la perfección. ¿de qué serviría el lujo si no funcionaran para la fotografía de Avutardas, o si los resultados fueran mediocres? Además, para incluir accesorios como un wc químico deberían tener unas dimensiones mayores, y ya no pasarían tan inadvertidos. Porque lo que está claro es que por fuera están completamente integrados en el entorno. Si a eso añadimos que por dentro dan cobijo, protegen de la lluvia, tienen ventanas en todas direcciones, y funcionan muy bien ¿para qué pedir más? Si a veces hasta albergan su propia fauna; lo digo por el lagarto ocelado con el que conviví durante toda la jornada ¡cuántos fotógrafos han cumplido aquí buena parte de sus sueños! Es obvio que no todos los que han venido; pero la amplia mayoría, si. Por otra parte desde un principio nuestros intereses no han sido ni son empresariales sino conservacionistas, y por ello los fondos recabados son compartidos con el ganadero (entendemos que la conservación tiene que partir de quien más cerca está de las especies, y esa conservación per se no funciona sin un aliciente económico) empleando el resto en distintos proyectos de conservación, entre los que cabría mencionar el estudio de accidentalidad de aves en alambradas y tendidos eléctricos (que afecta mayormente a las Avutardas) o la conservación de otras aves como el Aguilucho Cenizo, el Cernícalo Primilla o la Carraca.

Macho persiguiendo a hembra.


Son casi las 9:30, la hora que me he propuesto para desayunar algo. Mucho movimiento (más de 50 Avutardas distintas) pero todas lejos; como mínimo a 300 metros. Sólo dos o tres fotogramas de composición al amanecer. Me empiezo a comer el tarro. Mira que si no hago nada en todo el día. Me tranquilizo a mí mismo: quedan muchas horas por delante; seguro que a lo largo del día alguna pasa cer….. caguen la leche, ¡pero si está aquí! Se aproxima el primer macho a muy poca distancia. Le espero por el lateral al que se dirige, como es debido. No me entra en el fotograma de ninguna manera. Tengo el 500 más el 1.4, y no he tenido tiempo de retirar este último. Es igual, intento unos retratos; pasa rápido, pero alguno saldrá. Me da tiempo a hacer 19 fotos, fotograma a fotograma, con toda tranquilidad. Sin ráfagas. Perdido el ángulo podría intentar cambiar de ventana, pero además del riesgo de que me vea, estaría algo girado, y ya no es lo mismo. Lo dejo ir y miro las fotos. Bueno, por lo menos ya hemos matado el gusanillo. Ya no nos vamos de vacío.

Hembra.



10:09. Un grupo de hembras se dirige hacia mi, y un macho persigue a la más rezagada. Me pasarán por el lado Suroeste (con buena luz); me preparo a esperarlas. Buenas fotitos de hembras, y finalmente del macho, que pasa a las 10:14 a unos veinte metros. No va mal el día. Miro los alrededores; el no 2 de madera tiene un macho cerca. Felicidades Jesús. Aparece otro macho a las 10:19 que sigue la misma ruta. Bueno, bueno.
Son las 10:39 cuando descubro un macho de Sisón a menos de diez metros por el Suroeste (luz buena). No sé de dónde ha venido, porque lo ha hecho en completo silencio. Está comiendo tranquilamente. Me pongo a hacerle fotos mientras el lagarto empieza a escalar entre las piedras y gana el techo; el roce de sus uñas con el tejado metálico pone en guardia al Sisón, que se aleja poco a poco. ¡Joder con este bichejo! Bueno, tampoco hay que quejarse, pues la visita del Sisón era totalmente inesperada; no ha ido mal, 12 fotos.
11:25. Un macho haciendo la rueda a pocos metros (me da la impresión que a poco más de 5) del hide de piedra nº 2. Daniel lo tiene que estar pasando en grande. Veo la rueda durante más de 5 minutos, hasta que se desliza hacia el Oeste, pero al parecer sigue allí. Luego no resultaron ser 5 metros, pero según sus palabras no muchos más.
El calor empieza a notarse. El movimiento cesa por momentos. Casi mejor así, porque la luz es muy dura. Es hora de relajarse un poco y descansar, pero sin levantar la guardia por completo.
Desde poco después de las 10:30 estoy viendo a dos machos enfrentados y casi no se mueven. Se pasan largos ratos mirándose a pocos centímetros, a veces se lanzan furiosos picotazos y hasta se empujan con el pecho. Ahora son las 14:20 y por fin empiezan a alejarse uno de otro. Lástima que todo el tiempo estuvieran a 300 metros.

Macho.


15:51. Descubro 2 hembras de sisón aproximándose. No se acercan demasiado, sólo a 30 metros, pero bien a pesar de la fuerte luz. No se puede levantar la guardia.
17:27. Por casualidad veo una cabeza levantarse entre la hierba. Y la cabeza corresponde a un gran macho de Avutarda, que al parecer está sesteando a unos 50 metros por el Este. No sé cómo ni cuándo llegó, pero ahí está. No le quito ojo por si se levanta, pero tampoco descuido los alrededores.
17:35. Se aproxima un macho por el Sureste. Tiene trazas de pasar cerca,… y lo hace. Luz todavía un poco dura, pero bueno, es lo que hay. Pasa muy lentamente, comiendo pequeños langostos. Le hago cuantas fotos me apetece, pues tarda en pasar unos 12 minutos.
18:16. El macho de la siesta se levanta y se encamina hacia el hide. En su caminar pasa junto a las dos hembras de sisón. Gracias al 200-400 entro a los tres en el mismo fotograma. ¡Vaya diferencia de tamaños!

Hembra de Sisón.


19:05. Un macho haciendo display (me gusta más este nombre que “rueda”, y el motivo lo expuse en su día en mi libro) a unos 70 metros por el Este. Poco después otro macho se mueve por la misma zona, acercándose hasta los 40 metros. Se lo toma con calma, comiendo también, y no hace mucho caso a las hembras junto a las que pasa. Y ellas a él, menos aún. Como cabría esperar.
19:30. Otro macho por el Este, a unos 30 metros. Hace un intento de “display” pero lo deja y se aproxima más aún. Se pone a comer y deambula en dirección noroeste.
20:10. Otro macho a 30 metros, cruzando de Oeste a Este, con la mejor luz de todo el día. Tengo la esperanza de que el trasiego continúe, pero esto será el colofón, y la verdad es que no puedo pedir más. Varios gigas, y espero que alguna foto buena.
El movimiento continúa en la lejanía, y a las 21:35 salgo del hide en una oscuridad casi completa, máxime por la ausencia de luna. Una vez reunidos y en ruta vamos haciendo balance de la jornada, que para todos ha sido positiva. Los que faltaron a última hora se han perdido un gran día, pero qué se le va a hacer; así es esto.

Macho próximo a uno de los hides.






Este macho de Sisón se aproximó bastante al hide.


Macho en plena rueda a pocos metros de otro hide.


Macho sesteando.


Macho de Avutarda y dos hembras de Sisón. La diferencia de tamaño "entre primos" es considerable.










Grupo de Avutardas en las inmediaciones de las naves ganaderas de la finca. Es obvio que aquí no se menten con ellas.


Una de mis imágenes favoritas de toda la jornada.




lunes, 21 de marzo de 2011

Energía Nuclear, Terremotos y Japoneses.



El reciente terremoto de Japón no ha hecho sino poner de manifiesto que toda la tecnología del mundo sirve de muy poco cuando la naturaleza se desata y nos muestra toda su fuerza y crudeza. La aparente seguridad de las plantas atómicas niponas ha sido puesta en entredicho al no soportar algunas de ellas el envite que sus constructores y defensores se jactaban asegurando que estaban en condiciones de soportar. Aún tratándose de una situación de alta gravedad, lo verdaderamente alarmante e impactante, es que esto no ha ocurrido en el tercer mundo, sino en el país con mayor grado de tecnología a nivel planetario, y con personal técnico caracterizado por el espíritu perfeccionista y trabajador propio de los japoneses, lo que podría calificarlas como las plantas atómicas mejor controladas del mundo.



Y esto ha ocurrido cuando en la vieja Europa (y por ende en España) se estaba abriendo de nuevo el debate sobre la Energía Nuclear. Pero veamos las características de ese debate, que enfrenta a partidarios y detractores de este tipo de energía.

Los que están a favor argumentan básicamente que es una energía limpia al evitar emisiones de CO2, es barata en comparación con otras fuentes, asegura un suministro de energía constante, no hace depender del exterior, y el combustible además de ser relativamente barato, no se ve sometido a las fluctuaciones de precio de otros como el petroleo.

Sin embargo detrás de esos argumentos existen sencillos razonamientos que llegan a desmontarlos por completo:
Cuando se dice que es una “energía limpia” se recurre siempre al petróleo para establecer la oportuna comparación, en tanto evita emisiones de CO2. Pero si tenemos en cuenta que la principal causa de las citadas emisiones no es otra que el transporte por carretera (causante del 35% de las mismas), y en menor medida del aéreo (18%) poco pueden hacer las centrales nucleares para solucionar el problema del CO2, vamos, mientras no se inventen vehículos o aviones que funcionen a base de energía nuclear. Se omite el hecho de que la producción de uranio conlleva grandes emisiones de CO2, tanto en el proceso de extracción, procesamiento y transporte. Y no acaba aquí la cosa, porque al calificar a la energía nuclear de “limpia” parece que se la quiere presentar como algo impoluto, cuando no hay nada más lejos de la realidad, en tanto que genera los consabidos resíduos con una duración de varios miles de años. No hablemos ya de accidentes, como el ocurrido en Japón, que está produciendo una contaminación mortal que dejará desierta una superficie de centenares de kilómetros cuadrados, en los que no se sabe cuándo se podrá entrar; de momento las localidades próximas a Chernobil (25 años después) siguen cerradas por tiempo indefinido. Ciudades y pueblos fantasma. Miles de personas desplazadas que tuvieron que huir con lo puesto, dejándolo todo: hogares, muebles, enseres, recuerdos,...

Imagen del Accidente de Chernobyl.


Zona de máximo peligro para las personas tras el accidente de Chernobyl. Como puede apreciarse el área es más extensa de lo que podría parecer.



Los restos del accidente: una zona muerta por tiempo indefinido.





Al decir que es una energía barata se está comparando de nuevo con el petroleo, y la comparación es tan simple como poner en un lado el precio del combustible nuclear y en el otro el petroleo necesarios para producir un kilovatio de electricidad. Lo que no entra en esa comparación es el coste de la construcción de ambos tipos de central: menos de 500 millones de Euros para una central térmica de ciclo combinado (a base de gas), y poco más para una a base de fuel, frente a los 5.200 millones de Euros para una de tipo nuclear. Ese precio total se debe repercutir en el kilovatio, si queremos que la comparación sea válida. Pero no es lo único que se debe repercutir, pues también están otros temas como los gastos de mantenimiento o de seguridad, y como no, los de gestión de los residuos.

Dicen que asegura un suministro de energía constante. Siguiendo los intereses nucleares, esta comparación la hacen con una planta fotovoltaica o termo-solar que en teoría suministra energía sólo durante las horas de luz, pues las demás centrales también pueden producir de forma constante. Sin embargo hasta en las termo-solares se está solucionando el problema al sustituir el aceite por sales industriales derretidas, que mantienen el calor durante la noche y permiten un flujo de producción de energía en horas nocturnas cercano al que tienen durante el día.

También se dice que la energía nuclear no nos hace depender tanto del exterior como el petroleo. Otra falsedad. Las minas de uranio de nuestro país están agotadas y cerradas desde hace años, y los productores a nivel mundial son Canadá (33%), Australia (24%), Kazakhstan (10%), Rusia (10%), Nigeria (10%), Namibia (6%), Uzbekistán (5%), y el resto repartido entre Estados Unidos, Ukrania, Sudafrica y China (2%). A eso hay que añadir que el uranio no puede utilizarse tal cual se extrae de la naturaleza, sino que necesita un complicado proceso de transformación que está básicamente en manos de 4 paises a nivel mundial: Estados Unidos, Francia, Rusia y China. Está claro que en nuestro caso el proveedor directo es Francia, un pais vecino y miembro de la Unión Europea, pero al no tener producción propia, tiene que importarlo de los países mencionados, que no son nada cercanos, y en algunos casos están expuestos a posibles revueltas. Luego está el tema del transporte desde el país vecino hasta las centrales españolas, que se hace por barco hasta Cádiz y desde allí por carretera: un cargamento mortal recorriendo nuestras costas y carreteras cada cierto tiempo.

Nos queda lo de que es un combustible barato. Barato ¿comparado con qué? ¿otra vez con el petroleo? ¿con energías renovables? El precio del uranio no ha dejado de subir desde 1.980; sólo en el último año se ha encarecido más de un 30%, debido a que la producción no para de disminuir desde los años ochenta. Y sobre todo y más importante: barato porque el precio que se maneja es exclusivamente el de compra, y no se tiene en cuenta la gestión de ese combustible una vez agotado, es decir, los residuos. ¿Cual sería su precio final si se incluyera la gestión de los residuos? Sencillamente incalculable.


Evolución mundial de la producción de Uranio y precio del mismo.




Reactor nº 3 de la Central Nuclear de Fukushima tras una explosión.



Y llega el momento de hablar de los residuos. Estos lo componen tanto el propio combustible nuclear una vez agotado, como aquellos componentes que hace falta sustituir por desgaste y que tuvieron contacto con el mismo.

En España la empresa pública ENRESA (financiada en su mayor parte con nuestros impuestos) se hace cargo de todos los resíduos radiactivos de nuestro país. Ojo, de todos: de los que se producen en hospitales, centros de investigación y centrales nucleares. Es decir, mientras que la gestión y explotación de las centrales nucleares es de titularidad privada, según nuestra legislación, los resíudos los administra obligatoriamente ENRESA, estando obligadas las empresas propietarias de las centrales nucleares a abonar una cuantía, fijada en el BOE, para la cofinanciación de la empresa pública. Resumiendo: las empresas privadas propietarias de las centrales nucleares españolas asumen los gastos directos de la compra del combustible nuclear, del funcionamiento del reactor, mantenimiento general de la planta y seguridad interna, así como de una parte del almacenamiento de los resíduos, pero el resto lo pagamos entre todos. La cuestión más importante es que los resíduos más peligrosos, los de alta duración como el plutonio, siguen en las piscinas de las propias centrales nucleares, y cuando estas dejen de funcionar en nuestro país (la mayoría ya deberían haberlo hecho) los residuos seguirán estando ahí (o donde sea), y habrá que seguir gestionándolos, pero entonces las empresas propietarias de las centrales no tendrán la obligación de seguir realizando su aportación, por lo que seremos todos los españolitos los que paguemos con nuestros impuestos la factura íntegra de ENRESA. De hecho los resíduos procedentes del desmantelamiento de Vandellos-I (primera central desmantelada en España), que temporalmente se encuentran en Francia para ser reprocesados (por un precio considerable como cabía esperar), este mismo año volverán a nuestro país, y aunque con un volumen reducido a 100 bidones habrá que guardarlos en algún sitio. Esperemos que sea en “El Cabril”, único lugar habilitado en España para el almacenamiento de este tipo de materiales, y no en la Mina del Lobo (Extremadura) donde sin ningún tipo de control se hayan depositados los 577 bidones procedentes del desmantelamiento del reactor nuclear experimental del antiguo CIEMAT (http://elmineraldigital.blogspot.com/2009/04/la-mina-lobo-la-haba-badajoz-html). Y si tenemos en cuenta que algunos de esos residuos tienen una vida media de 24.000 años, buena herencia le vamos a dejar a nuestros descendientes.

Intentos por enfriar uno de los reactores de Fukushima mediante el vertido de agua de mar desde helicópteros. La operación ha sido comparada a la de intentar apagar un incendio forestal con un botijo. Sin contar el peligro radiológico para los tripulantes de los aparatos.




Como vemos, la energía nuclear tiene un coste muy elevado. Para empezar, la construcción de una planta atómica implica, como hemos visto, una inversión verdaderamente escalofriante, que sólo se amortiza al cabo de muchos años, pero esto también tiene su trampa: ese coste se refiere exclusivamente a la construcción, y por tanto no incluye ni el mantenimiento ni mucho menos la gestión de los residuos. Y siguiendo con los costes, qué decir del correspondiente a seguridad: Una Central Nuclear requiere un coste de unos 130 millones de Euros anuales en mantenimiento, incluyendo los sistemas de seguridad privados, pero no los públicos (medios materiales pero sobre todo medios humanos) que el gobierno pone al servicio de las plantas atómicas. Siempre se ha pensado como problemas extremos las situaciones de guerra o de terrorismo, pero ahora vemos que una catástrofe natural puede ser incluso más peligrosa tanto por la incapacidad de su predicción como por el grado de devastación que puede causar. Dificilmente podemos tener el problema de Japón producido por un Tsunami, pero es necesario recordar que estamos dentro de una zona sísmica, y que todas las centrales nucleares españolas se refrigeran con el agua de embalses cuyas murallas difícilmente resistirían un terremoto de grado 7. Sin agua para la refrigeración, estaríamos en el mismo caso de Japón.

A principios del siglo XX la tecnología humana ya presumía de construir “barcos insumergibles”. Pero tuvo que ocurrir la tragedia del Titanic para que nadie en su sano juicio se atreva (más de un siglo después) a calificar de tal forma a una embarcación. Hasta ahora los defensores de la energía nuclear la califican de muy segura, a pesar de haber habido no pocos accidentes, algunos de ellos muy graves, cobrándose más vidas incluso que el naufragio del Titanic, pero en los tiempos que corren parece que hemos aprendido a asumir las desgracias masivas como algo inevitable y connatural al empleo de la tecnología.



Casi todos los problemas que pueden ocasionar las centrales nucleares podrían incluirse (y de hecho así ocurre) dentro de esos riesgos que nuestra sociedad (o al menos una parte de ella) está dispuesta a asumir a cambio en este caso de disponer de abundante energía. Pero es obvio que los residuos nucleares no pueden incluirse en este cajón. Hipotecar la vida y la salud de las generaciones venideras a cambio del bienestar de ahora, o como siempre se ha dicho “pan para hoy y hambre para mañana” no puede seguir siendo una forma válida de pensar.

Cuando nos intentan vender lo nuclear como una fuente de energía “necesaria”, siempre omiten el tema de los residuos, a sabiendas que mientras el resto de argumentos pueden tener seguidores o detractores, el de los residuos no permite comparación alguna. En su día fueron arrojados al mar (buena parte de ellos frente a las costas gallegas) por considerar que este era un sitio seguro, y supuestamente ahí siguen. Luego se habló de almacenamientos geológicos profundos de larga duración, y más recientemente de depósitos temporales ¿Hasta cuando? Si ha ocurrido una desgracia como la de Fukushima en Japón debida a un terremoto, ¿no puede ocurrir algo parecido a largo plazo con un almacén? Todo parece seguro hasta que no lo es. Y entonces ¿que haríamos y sobre todo qué harían los habitantes de las zonas cercanas?

¿Pero quién está detrás de la promoción de la industria nuclear? Hasta ahora la antigüa URSS y China producían sus propios reactores y tecnología auxiliar, pero la mayor parte de centrales del mundo eran fabricadas por empresas americanas: Whestinghouse, American Elenctric, American Atomic,... Sin embargo, a pesar de que las citadas empresas sean de nacionalidad americana son grupos financieros japoneses los que acaparan buena parte de las acciones de las mencionadas compañías, al tiempo que el país nipón se ha iniciado en la construcción de reactores nucleares. Mitsubishi Heavy es una de ellas, y Thoshiba Corp da los últimos retoques al diseño de su reactor Thoshiba 4S con unas necesidades de vigilancia y mantenimiento inferiores a los actuales, y dirigido fundamentalmente a los países emergentes. Como buenos japoneses, siempre abaratando costes.

Cuando hablamos de países emergentes nos estamos refiriendo más o menos al tercer mundo; países de África, Sudamérica y Asia, donde la opinión pública cuenta poco o nada y donde el nivel cultural es lo suficientemente bajo como para engañar a la población con las supuestas bondades de la energía nuclear. Hasta ahí llega la codicia de algunos.

Y ahora toda la tecnología, el buen hacer, el orden, la competencia y el prestigio industrial japones se han venido abajo, y piden ayuda al resto del mundo para controlar una situación que a todas luces es incontrolable. Porque las radiaciones van a seguir saliendo y diluyéndose por la zona y por donde el viento la lleve, que en su mayor parte será el Océano Pacífico. Otra vez el mar se lo traga todo. !Hasta cuando! Y de todo lo que ocurra, al final sabremos lo que quieran contarnos.

No olvidemos que Japón, el país de la tecnología, del orden, y del progreso, caracterizado por la armonía de su entorno, se viene dedicando en las últimas décadas a esquilmar los recursos naturales de medio mundo: bosques tropicales arrasados para construir sus bonitas casas de madera, pesca intensiva que ha llegado a esquilmar especies como el Atún Rojo, algunos Tiburones, y no olvidemos su “pesca científica de Ballenas”, minería brutal en países del tercer mundo,... toda la basura y la mierda bien lejos de sus impolutas casas.

No es momento de ensañarse con quien ha sufrido semejante desgracia y por ello estas últimas palabras son de respeto, de apoyo y de ánimo hacia los japoneses para salir adelante, como ya lo hicieron en el pasado, pero también para pedirles que aprendan la lección y recapaciten sobre su forma de actuar a nivel planetario.

Un terremoto, un atentado terrorista, un desgaste de material o un fallo humano viene a ser lo mismo, y por ello ninguna sociedad debería asumir el riesgo de la industria nuclear, cuyas consecuencias nos superan a todos. Es el momento de aprender la lección e ir programando el cierre paulatino de todas nuestras centrales nucleares. Primero el cierre, y luego veremos qué se hace con los resíduos. Cuando llegamos a casa y nos encontramos un grifo abierto que está inundando nuestra hogar, no se nos ocurre empezar a recoger el agua dejando el grifo abierto; lo primero es cerrarlo, y después recogemos el agua. Pues en este caso igual: lo primero el cierre. Irá gente al paro, como es lógico, si bien todos sabían el tiempo de duración de las centrales cuanto estas se construyeron; pretender alargar ese tiempo es aumentar el riesgo más allá de lo necesario, y hacerlo aduciendo que no ha habido fallos ni accidentes graves parece de risa. !es que hay que esperar a que se produzca un accidente grave para que los más convencidos pierdan su confianza en toda la supuesta seguridad nuclear!



Y si un día de estos alguien descubre la fórmula para convertir en inocuos los resíduos nucleares, a partir de entonces se puede hablar de desarrollo nuclear. Hasta entonces lo más sensato es el cierre y desmantelamiento de todas las centrales.
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